Conozca la empresa que crea barcos y edificios de plástico reciclado

Con pitillos, bolsas y platos de plásticos, además de un poco de creatividad crean barcos, casas, edificios, parques infantiles, corrales para la ganadería, puentes, huertas, casas de muñecas y todo tipo de muebles.

Se trata de Econciencia, empresa dedicada a la construcción y reutilización de residuos plásticos que en vez de ir a parar en los contenedores de basura de las casas y empresas, son convertidos en madera sintética o Greendeck.

 

Este material producto del reciclaje, según Jhon Berrío López, gerente de Econciencia, no causa impacto en el medio ambiente, es económico, práctico y presenta mayor resistencia frente a condiciones ambientales.

“Nosotros tomamos el plástico, lo transformamos, le damos valor agregado y lo entregamos de nuevo a la sociedad. No queremos imponer una moda, lo que pretendemos es que las personas cojan el hábito de reciclar, pues el plástico no es basura, sino un producto natural derivado del petróleo y debe ser usado de manera adecuada”, cuenta Berrío.

Para él, en el país y en Latinoamérica aún no se ha explotado el potencial que tienen los residuos orgánicos e inorgánicos en la ingeniería, la agricultura, el diseño, la arquitectura y la producción de energía.

Precisamente, de ese interés por dar una solución social a la reutilización industrial de residuos, fundó en 1999 Planeta Verde, una cooperativa que trabaja con recicladores en la búsqueda de mejores condiciones económicas y empresariales.

“Empezamos desde el fondo, aprendiendo a separar con ellos, esculcando las canecas y viendo cómo podíamos mejorar sus condiciones de vida. Planeta Verde es la escuela que nos permitió formarnos en el tema residuos”, dice el ingeniero y ambientalista.

Luego, en el 2005, Berrío y un grupo de socios creo Geofuturo, una empresa dedicada a la gestión integral de residuos orgánicos, inorgánicos y peligrosos. A partir de ahí, contó Berrío, comenzó a investigar la manera como podían darle valor agregado a los materiales recolectados.

Para eso creó también Ecociencia, cuyo proyecto fundamental es la creación de viviendas y edificios de interés social, construidas 100 por ciento de plástico reciclado.

Con la reutilización, la empresa busca prevenir el desuso de materiales útiles, reducir el consumo de materia prima, el gasto de energía y de agua. Además, ayuda en la disminución de la contaminación del aire y las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con la producción de plásticos.

“La primera vivienda de interés social fue mi casa. Nosotros le estábamos apuntando a construir una vivienda económica para presentarla al grupo EPM, pero cuando la terminé me di cuenta de que podía ser ampliada, que era fresca y cómoda”, contó Berrío.

En este momento Econciencia está construyendo el primer edificio de cuatro pisos de plástico reciclado.
Para Berrío esta es una solución real y efectiva frente al déficit habitacional que enfrenta el país, ya que es de bajo precio, es fácil y rápido de transportar y permite múltiples posibilidades de diseño.

Precisamente, este año el municipio de Rionegro, en el oriente antioqueño, anunció recursos para la construcción de las primeras seis viviendas de plástico reciclable, que serán entregados a recicladores de la región.

Barrio explicó que la unidad de construcción está basado en páneles, que permiten unir las piezas como una especie de Lego o sistema de armado para adultos, que posibilita que la edificación sea ampliada de forma ilimitada.

Para construir más edificios de plástico y concientizar de la importancia del reciclaje, lanzaron una estrategia que se llama ‘Llena una botella de amor’, que consiste en las personas que hacen parte de empresas llenen una botella con residuos de plástico.

“Nuestro interés es que las personas cojan conciencias de que entre todos podemos hacer cambios en los hábitos de consumo del planeta, porque no podemos continuar consumiendo los recursos naturales al ritmo que lo estamos haciendo. Todos tienen que contribuir”, dijo Berrío.

Paola Morales Escobar
Redacción EL TIEMPO

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